Fent d’Aquí

Fent d’aquí significa noche completa con cuatro bandas en la Cotton. A los pocos días de que se celebrase el primer concierto en Vic ya se anunció que Lleida sería el siguiente sitio de pase para este evento. Cuatro grandes bandas catalanas sobre el escenario: Deadyard, Blowfuse, La Inquisición y Crim, un genial cartel en el que todos los amantes del punk, el hardcore, el oi! y el rocknroll podían faltar. Ya antes de que empezara el concierto había mucho público, y se debe de tener en cuenta que la Cotton es una sala grande. Deadyard dio el pistoletazo de salida. Este quinteto barcelonés suena realmente a salvaje rocknroll, un cruce bastardo entre Motorhead y los Dead Kennedys, como ya dijimos la primera vez que los vimos en directo en El Cafè del Teatre hará unos dos años. Carlos Santolobo y el resto de músicos saben agitar el escenario. El vocalista grita y se desgañita en el escenario para lograr un efecto estremecedor único. Lamentablemente, a la espera de poder escuchar su nuevo LP Armageddon it!, que ha aparecido este enero, no pudimos distinguir la mayoría de canciones que tocaron. Sí pudimos hacerlo, en cambio, con las de su EP Monkey Mongahh, en el que se incluye el estridente The Boys are out, todo un himno de la banda con el que cerraron el concierto.

Deadyard abriendo fuego en la Cotton. Fent d’Aquí. Photo by @enlatrinchera

Los siguientes en subir al escenario de la Cotton fueron La Inquisición, también segunda vez que estaban en Lleida (la primera para presentar su primer LP). El cuarteto barcelonés hizo un genial repaso a sus dos EPs y su álbum, con canciones tan geniales como Hemos caído, Abril, Febrero, Verdadera Fe, Falsos Profetas, La Enfermedad, el canto a la Barcelona decadente que es Rosa de Mort, o Perdido, con un duro mensaje, pero que Rubén cambia con un discurso previo de exaltación de la fiesta y el descontrol; o la extraña versión de Dorian, Verte amanecer, que La Inquisición se lleva a su terreno de forma magistral. Una canción muy curiosa para pasar al punk. El público cada vez se iba acercando más y más al escenario y cantando voz en grito las canciones y no es puede extrañar: a los geniales temas se añade la contundencia del directo y la espectacularidad de Rubén, todo un showman sobre el escenario. Quién los haya visto sobre el escenario sabrá de lo que hablamos. 

Luego le tocó el turno a Blowfuse, banda también barcelonesa, de skate punk y hardcore melódico, que el año pasado estrenó su álbum Daily Ritual. Cuando lo escuchamos nos dejó sin palabras, así que poder verlos en directo (realmente era la única banda de las cuatro a la que aún no habíamos podido ver sobre los escenarios) nos alegró mucho. El concierto prometía: punk rock con claras reminiscencias a NOFX, Bad Religion y tantas otras bandas de hardcore californianas de los ochenta y los noventa.  La actuación ya empezó fuerte, con Dreams, tema que abre el último álbum. Fue a partir de entonces cuando ya se puede decir que la Cotton se calentó, gracias a los pogos, que ya no desaparecieron en lo que quedaba de noche. Los gestos y aspavientos de los músicos añadían aún más frenetismo al concierto, que llegó a su culmen con temas como Grand Golden Boy y Angry John. Sin duda fue memorable.

Blowfuse en el festival Fent d’Aquí. Photo by @enlatrinchera

Crim, una de las bandas más esperadas, cerraban la noche. La sala alcanzó el mayor número de público y las primeras filas fueron un hervidero desde el primer minuto. No podemos recordar qué canción sonó exactamente después de qué otra, ya que los cánticos, empujones y la adrenalina hicieron que nos dejáramos llevar. Empezaron con Potser no hi ha final, de su último álbum. De este sonaron Quan tornin les sirenes, Hivern etern, Caiguda lliure, La puta copa del rei, De debó… Un genial repasó de lo que pudimos oír en la Boite el septiembre pasado.

Crim en la Sala Cotton. Festival Fent d’Aquí. Photo by @enlatrinchera

De Blau sang, vermell cel también sonaron casi todas: Benvolgut enemic, Vaixells de paper, Maneres de viure o la misma canción que da título al álbum, que nunca faltan en los directos. También son imprescindibles y nos encantan Verí caducat o Una cançó i una promesa, que evidentemente no dejaron de tocar. Nos alegra también que recuperaran para su repertorio Avui fa bon dia, que en febrero no la tocaron. Sense Excuses, en recuerdo del 1 de octubre, tampoco faltó, ya que siempre es recibida con mucha emoción por parte del público. Como única crítica que se les podría hacer es lo olvidado que han dejado su primer álbum (pero es que tienen tantos temazos que es difícil): solo tocaron Cavalls Morts, en la que el público se vino arriba, y Castells de Sorra, que anuncia la recta final del concierto. No se puede decir que fue el clímax, ya que toda la actuación fue uno en sí mismo.

Crim. Photo by @enlatrinchera

Finalmente cerraron con Pare nostre que esteu a l’infern, que ponía punto y final a una noche genial con cuatro bandas espectaculares a los que los lleidatans i lleidatanes dieron el recibimiento que se merecían. 

Crónica y photos by @enlatrinchera

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