El viernes 19 de mayo tuvimos en el Cafè del Teatre un huracán de sonido, uno de esos eventos imprescindibles, de los dos o tres conciertos que más se podrían destacar en la escena local a lo largo del año: por los escenarios de la sala lleidatana iban a pasar Barrence Whitfield and The Savages, una oportunidad casi única de verlos, ya que solo daban en el Estado cinco conciertos en cinco días seguidos.
Aunque su carrera se inició en los setenta, no sería hasta principios de la década siguiente cuando apareció el grupo que lidera hasta la actualidad: Barrence Whitfield and The Savages, que durante estas cuatro décadas han dado un gran número de álbumes, singles y demás grabaciones que desbordan rhythm and blues y soul grasiento y, como no, salvaje.










Empezaron con The Wolf Pack, tema de uno de sus últimos trabajos, Under The Savage Sky, que a un ritmo bluesero nos introducía ya toda la energía que iba a desprender el concierto. Con tres gritos alocados, en los que uno se deja las cuerdas vocales, Barrence se lanzó con Bip Bop Bip, una versión de Don Covay que abría su primer álbum homónimo, de 1984. Desde un inicio se dejaba claro que la cosa iba a ser movida. La banda siguió con la guitarrera The Corner Man, del álbum aparecido hace una década Dig The Savage Soul. Con Bloody Mary volvieron los gritos de Barrence, alternando con ritmos de rocknroll. Tras ello, tocaron Blackjack, continuando con la estela de melodías alocadas y bailables.
I’m Sad About You, que pertenece, como el anterior tema al álbum Dig The Savage Soul, se fueron a un ritmo más pausado, propio del blues y alejándose más del rocknroll de las últimas canciones que habían tocado. Así, continuaron en esta línea con I’m Slowly Losing My Minds, de su último trabajo hasta la fecha, Soul Flowers of Titan, seguida de Pain, que pertenece al mismo álbum, de carácter soulero, para dejarse las suelas de los zapatos en la pista de la sala.









El concierto iba avanzando con un público numeroso, atento a lo que Barrence y los suyos nos iban ofreciendo. Imposible no dejarse atrapar por semejante descarga de energía. Destacamos Willie Mehan, tema guitarrero que recuerda a Strychnine y que por ello nos encendió. Continuó con la rocknrollera Turn Your Damper Down, pasando luego al descontrol, con la canción aún más alocada Just Move In, que como bien indica el título no puede dejar quieto a nadie. Rock’n’roll Baby siguió en la misma línea, encadenando temas muy bailables, que empujaban hacia el final del concierto. Tras el último tema –aparentemente- vino el clásico amago de bajar para luego ir con los bises.
Con la versión de Ramblin Rose de Ted Taylor la banda acabaron de conquistar a los asistentes. Tras dos temas más, terminó el concierto con uno de sus clásicos Georgia Slop, tras más de una hora de música y espectáculo en mayúsculas, con geniales instrumentistas y la atronadora voz de Barrence Whitfield, que animó al numeroso público.
crónica by @acratacappont – @fuegobaile
photos by @piratallucifer Oriol Cárceles