
Como ya sabéis, todos los que habéis pisado antes BBK Live, es un festival que exige una buena preparación física y un extra de energía para afrontarlo con garantías, así que el equipo de IPOP FM empezamos la jornada del jueves con un buen Chuletón, que siempre hace que las cuestas se afronten de otra manera.
En lo musical el inicio no fue el esperado ya que los británicos Wunderhorse, se caían del cartel y en un movimiento de fichas de dominó eran sustituidos en el escenario por el melifluo PabloPablo. Pero no hay mal que por bien no venga y es que aprovechamos ese hueco para reencontrarnos en Basoa con Fafi Abdel Nour que ya nos había proporcionado una tarde de lo más entretenida en la pasada edición del Sonar.

Con la sonrisa recuperada y toda la primera jornada por delante volvimos a los escenarios principales donde nos esperaba Japanese Breakfast, con su Indie Pop a momentos más Lo-Fi, a momentos más dreamy y es que la banda de Michelle Zauner, venía con ganas y eso se demostró en el escenario, donde derrocho energía, simpática y agradecimiento a un público aun no muy numeroso pero entregado a la causa.

Con una puesta en escena que ya hacia presagiar el éxito de ante mano, aparecía Michael Kiwanuka, acompañado de una extensa banda de instrumentistas y coristas de relumbrón que daban si cabe aún más empaque al repertorio a caballo entre el soul y el folk británico que le caracteriza.
Y en esas que llegamos al momento álgido de la noche y quizá si nos ponemos puristas de todo el festival y es que teníamos en escena al mismísimo Jarvis Cocker al frente de una de las banda más importantes e influyentes en la historia del Indie como son Pulp, que llegaban a Kobetamendi presentando “More” su primer disco en 24 años y del que pudimos disfrutar algunos temas como el fantástico “Spike Island”. Como siempre Pulp sirvieron un show sobrio pero efectivo basado al 100×100 en el carisma de Jarvis y sustentado por una colección de temazos del calibre de “Disco 2000”, “Do you Remember the First Time” o la apoteosis final con “Common People”.

Quizá muchos pensarían y me incluyo yo mismo en esa facción, que a partir de aquí la noche solo podía ir a peor, CRASO error y es que estaban a punto de tomar los mandos de la nave CA7RIEL Y PACO AMOROSO, que desde el minuto uno con una presencia escénica colorista y atrevida, cercana a la Stand Up Comedy, se pusieron a todo el público en el bolsillo y nos hicieron bailar sin parar. Creativamente están en un estado de gracia sin paragón, si pasan por su ciudad, olviden sus prejuicios y vayan a verlos.
Y ya con la máquina de baile a plena potencia la noche iba a continuar por esos derroteros y es que Kaytranada convertía el escenario Nagusia en una auténtica discoteca con su sonido mezcla de House, Disco y producciones R&B aterciopeladas. Teníamos a Bicep, el dúo británico presentando su espectáculo Chroma AV DJ Set, donde dan rienda suelta a su pulsión más ravera y acabábamos la noche nuevamente en Basoa, con el B2B de Tiga y Cora Novoa.

Después de unas cuantas horas de sueño reparador, unos cuantos pinchos y un buen chute de electrolitos para reponernos, empezábamos la jornada del viernes con el country Folk de Jessica Pratt, ideal para contonearse suavemente e ir calentando músculos y articulaciones para lo que se nos venía después.

Y es que como se suele decir después de la tormenta viene la calma, pues aquí fue al revés, después de la calma llego la tormenta y es que los siguientes en salir al escenario fueron los irlandeses kneecap, con su rap combativo, acompañado de unas bases bastante Hard Techno old School, que convirtieron el escenario San Miguel en un inmenso Circle Pit, flanqueado por una marea de banderas palestinas y acompañado por un clamor popular ¡¡Free Palestine!!.

Después de la tormenta musical llego la tormenta meteorológica y es que no hay BBK Live sin su lluvia y en este caso fue Amaia la peor parada por la acción de los elementos, ya que no solo se puso a llover con cierta intensidad, sino que se levantaron diversas rachas de viento que obligaron a suspender su show para garantizar la integridad física de los asistentes.
Como se suele decir siempre hay vencedores y vencidos, en este caso la balanza se inclinó hacia el lado de Obongjayar que tuvo la suerte de actuar en esos momentos en la Carpa Johnnie Walker, convertida en refugio climático para la mayoría de los asistentes, que nos apiñamos ahí dentro cual sardinas en lata.

Finalmente, la tormenta se disipo y con un poco de retraso y algunas gotas aun cayendo del cielo se pudo retomar la programación, con Raye a la cabeza, como ya dijimos en la previa, poco conocida por estos lares, pero muy famosa en las Islas Británicas. Desde aquí pedimos a BBK que por favor la vuelvan a traer el año que viene para que la podamos disfrutar en condiciones, porque lo poco que pudimos ver de ella, es de DIVA sin paliativos, con un talento vocal y escénico maravilloso, arropada por unos músicos veteranos de primerísimo nivel y con un nivel humano enorme.

Con las ultimas gotas cayendo del cielo y los chubasqueros desapareciendo paulatinamente, llegó el turno de Polo & Pan, con un escenario absolutamente maravilloso inspirado en el retrofuturismo de los años 60 y con Paul y Alexandre vestidos de blanco inmaculado, presentaron un espectáculo de sonidos Disco House tropicalista mediterráneo, que sentó de maravilla para volver a entrar en calor.
Y de ver un espectáculo de Punta en Blanco, pasamos sin solución de continuidad a una performance vacua y llena de exaltación al feísmo de la mano de Bad Gyal.
Aunque no estaba previsto en el itinerario por que ya íbamos a coincidir con ella la semana siguiente, aprovechamos para hacer una escapadita a Basoa, donde estaba impartiendo catedra como siempre nuestra querida Octo Octa, a la que seguimos desde su debut en el sello 100% Silk.
Cerramos la segunda noche con nuestro enésimo encuentro con los hermanos Hartnoll y es que Orbital son parte de la banda sonora de nuestras vidas, autores de temas icónicos como “Chime” que ayudaron a hermanar géneros tan dispares como el Rock Independiente y la electrónica.

Y ya nos plantamos en la jornada del sábado, con las fuerzas algo mermadas, pero con la actitud disfrutona al 100×100 y es que, desde bien prontito, teníamos un menú de lo más apetecible, Hidrogenesse nos hacían disfrutar de su propuesta arty y bailar el siglo XX y Alice Phoebe Lou, nos transportaba a un porche en los Apalaches consumiendo zarzaparrilla, con su folk de raíz americana ideal para esas horas de la tarde.
En esas que salieron al escenario 4 muchachos y convirtieron el escenario principal de BBK Live en una autentica celebración del Indie Nacional, un karaoke intergeneracional, donde muchachas de 20 años y señores talluditos rozando la senectud aullaban a coro letras descarnadas, de amor enfermizo y nihilismo galopante. ¡Gracias Carolina Durante! Por devolver la dignidad a un genero devaluado hasta el extremo por clones insulsos con letras de superación dignas del peor libro de autoayuda.



Seguimos la tarde con L’Imperatrice, banda francesa con una propuesta electro retro de lo mas efectiva y con ese toque Classy del que siempre hacen gala, nuestros vecinos galos.
Calificar un solo concierto, como el mas importante de la historia de un festival, quizá sea un poco atrevido y mas cuando se trata de una artista que estilísticamente parece no encajar con las propuestas habituales de este, pero “La Princesa del Pop” es otro nivel, no en vano la grandísima Kylie Minogue, esta a punto de cumplir 50 años en los escenarios, encadenando éxitos década tras década, desde el lejano 1987, donde conquistara su primer numero 1 con “The Loco-Motion”. En cuanto al concierto en sí, pues lo que se puede esperar de una super diva, contamos hasta siete cambios de vestuario, disfrutamos de una banda de muchísimo nivel y las cantantes que acompañan a Kylie lo bordaron absolutamente, todo esto acompañado por un repertorio plagado de éxitos tan globales, que hasta el ultimo Inuit de Groenlandia conoce.

Sin solución de continuidad nos fuimos corriendo a la carpa Johnnie Walker y es que otro de los conciertos que teníamos marcados a fuego, era el de los británicos Fat Dog, artífices de un terrorismo sonoro de alto voltaje, con bases electrónicas propias de las raves mas duras de Centro Europa y voces y actitud punk.
Como siempre es habitual, el sábado del BBK Live se tiene que aprovechar al máximo, así que disfrutamos de la celebración Queer con The Blessed Madonna y alargamos hasta el amanecer en Basoa con Roman Flugel y Avalon Emerson.

En definitiva, una experiencia en lo musical y en lo humano maravillosa, como siempre que hemos estado en BBK Live, eso sí, acompañada de un dolor de piernas considerable.
Fuera del festival como siempre hemos disfrutado muchísimo de la gastronomía de Bilbao, con el chuletón de rigor, doblete de Ostras y un descubrimiento de ultima hora maravilloso y es que el mejor pincho moruno del mundo no se hace en Tanger, ¡Aiba la Hostia! se hace en Bilbao.
Así que aquí nos despedidos y os emplazamos a todos a disfrutar del 20 Aniversario de BBK Live el próximo año entre el 9 y el 11 de julio de 2026, como no, nuevamente en Kobetamendi.
🖋 Xavi Doblas @midetos & 📷Carina Santiago @midamideta
Toda la info en: https://bilbaobbklive.com