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El Columpio Asesino, azken mingotsa dantza

Desde el momento en que se anunció la triste noticia que El Columpio Asesino realizaba una gira de despedida, sabíamos que debía ser de obligada asistencia la fecha que pasara más cerca de nuestra redacción. Básicamente, porque la banda de Cristina, Albaro y Raúl con dos décadas a su espalda han sabido popularizar aquellos sonidos más underground y han superado la pantalla de un hit imbatible que es y será Toro, publicado en 2011 y que sigue siendo un himno nocturno.

El Columpio se despide sabiendo que han conseguido esquivar una vida atrapada bajo mataderos de uralita y se han salido con la suya tras seis álbumes en los que se han movido entre el rock y el punk con una buena dosis de kautrock y, en los últimos tiempos, toques electrónicos. Los sintetizadores les han acompañado siempre en los temas más bailables.


Y con esta premisa nos dirigimos a la Sala Oasis de Zaragoza llena hasta la bandera, y tras diez minutos de tensa espera pasado el horario previsto aparecieron desatando pasiones Cristina, Raúl, Albaro, Jaime e Iñigo mientras se intuía el pulsante sintetizador de Babel, nada podía salir mal.
Intuíamos que en este último baile amargo disfrutaríamos de todos aquellos temas que nos han marcado a fuego, y que hacía tiempo que no estaban incluidos en el set list de la banda. La Lombriz de Tu Cuello, Ballenas Muertas en San Sebastián y Susúrrame servían para empezar a despedirnos del oscuro álbum «Ballenas Muertas en San Sebastián«, editado por Mushroom Pillow en 2014, dando la estocada final con Escalofrío y Entre Cactus y Azulejos.
Cristina se vestía y despojaba de la guitarra emocionada, al igual que Albaro – con humedecidos y brillantes ojos – mientras les llegaba el turno al repaso al primer álbum homónimo de la banda – editado en 2003 -, asomaba, pues la actitud punk con Ye Ye Yee junto a Your Man is Dead y Motel tal y como fueron concebidos: rápidos y sucios. El concierto estaba en el punto álgido y preparado para continuar con las emociones por todo lo alto, llegaba el momento de disfrutar de Edad Legal del disco imprescindible «De Mi Sangre a Tus Cuchillas» editado en 2006 una muestra del punk más incómodo y acelerado que tan bien practican.

La banda no levantaba el pie del acelerador y entró sin titubear en una segunda parte donde asomarían los himnos más populares e imprescindibles, empezando por La Marca en Nuestra Frente es la de Caín y virar hacia la zona de baile más cercano a los ritmos de discoteca del tema más tapado del disco «Diamantes» que es Corazón Anguloso.

Y si hasta este momento hablamos de rock, punk o sintetizadores, el pop también está en el ADN de El Columpio y buena muestra de ello es Un Arpón de Grillos y A la Espalda del Mar, donde Cris daba muestra del carisma que la llevó de grabar un tema a ser la frontwoman de la banda.

Y llegaba el momento de rematar a «Diamantes» el álbum – de la impecable discografía – que sacó a la banda del underground, posicionándola en lo más mainstream, con sus tres temas «estrella».
Raúl – el cual había estado impecable durante todo el concierto – empezó a brillar con luz propia con el tema que da nombre al álbum de 2011, Diamantes y tras este, Perlas, con intercambio de posiciones entre Iñigo y Jaime – el bajista pasaba a las teclas y viceversa -, y finalmente Toro momento que creó el éxtasis colectivo en el público que empezó a emitir e intentar inmortalizar – de forma desproporcionada – en redes sociales con los móviles.

Superada la pantalla del éxito imperecedero llegaba el turno del receso, pues supuestamente la banda había dado por concluido el concierto.

Y la vuelta al escenario del quinteto, sirvió para repasar su último trabajo «Ataque Celeste» editado en 2020 en el sello Oso Polita, y que la pandemia hizo que pasara desapercibido, aunque contenga – bajo nuestro humilde punto de vista – tres temas mayúsculos que ejecutaron en directo que son Huir, Preparada y Sirenas de mediodía que transitan entre el funk y el spoken word.

El concierto, ahora sí, llegaba a su fin y Floto y sus toques ochenteros acababa de ponernos la piel de gallina y remataba con la gamberra La Muñeca, el caos musical controlado que puede aparentemente parecer El Columpio Asesino.

No nos queda más que agradecer todo lo que nos han transmitido, hecho bailar y sobre todo gozar durante estos años y que ahora echaremos de menos tras este amargo último baile. ¡Larga vida al Columpio!

crónica by @ipopfmradio
photos by Oriol Cárceles – @piratallucifer

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