El sábado 14 de octubre tenía lugar en el Cafè del Teatre una noche de ratas. No lo decimos en el sentido despectivo del término: los protagonistas del concierto eran tres bandas cuyo nombre empieza por Rat, Ratpenades, ya conocidas de la escena local; Ratpenat, de Barcelona, y los conocidísimos Rat-zinger, desde Bilbao. Se trata de un cartel que no podía pasar desapercibido por les bestioletes de Ponent, que no dejaron pasar la oportunidad de ir al Cafè aquella noche.
Les tocó iniciar el concierto a Ratpenades, que tras unos dos años dando conciertos (se formaron en 2019, pero por la pandemia su debut sobre los escenarios se retrasó) ya se han ganado un buen puñado de seguidores y su presencia en un cartel siempre atrae a gente por ello. Además, este mismo año ha aparecido su primer EP, Monstruari, que contiene dos temas: Expedient Asfalt, que tocaron casi al comienzo, y Another Monster, que sonó poco después. Tampoco podían faltar algunos temas ya conocidos de su repertorio, aunque no estén grabados, como Not Surf o Ratpenades, Ratpenades. La animación del público fue in crescendo durante la actuación del trío y hacia el final del concierto se produjeron amagos de pogo. Como hemos dicho, siempre contarán con gente cuando toquen y animarán la sala.



Los siguientes en tocar fueron Ratpenat. Teníamos muchas ganas de ver a este grupo, ya que nunca lo habíamos hecho. Se formó en Barcelona en 2017, pero empezaron a despuntar tras la pandemia: el mismo 2020 publicaron un segundo álbum (el primero, enteramente de versiones, se hizo en 2019) y justo el año pasado apareció su último trabajo hasta la fecha, Tard… i amb resaca, y este mismo 2023 han lanzado un EP grabado en directo. Podríamos decir que estos últimos tres años han sido de intensa producción para este grupo, tanto a nivel de grabaciones como de conciertos.
Con un tema de su Tard… i amb ressaca arrancaron su actuación, 100% indecent, una muestra de la potente mezcla de punk rock y heavy metal que se gasta el grupo y que acompañó al público durante el rato que tocaron. Más rocknrolleras fueron Barcelona ha mort, que sonó poco después, seguida de (De)generacions perdudes. Al poco rato tocaron Si els fills de puta volessin, original de Quico Pi de la Serra, que forma parte de su último trabajo, cuya cara B consiste enteramente en versiones de cantautores catalanes, como Que tinguem sort de Lluís Llach. Ésta sonó hacia el final del concierto, aunque aún quedaba para llegar hasta allí: continuaron en su línea reivindicativa con Mori el mal govern y algunas versiones destacadas de grupos de punk, como The Undertones y su Teenage Kicks, que ellos rebautizan como Soc un adolescent-indecent, que nos sorprendió gratamente; a los Sex Pistols y su Holiday in the Sun, con Vacances (de cara) al sol, y, como colofón final, a Cicatriz, que encendió al público en un desquicie colectivo.
De hecho, no se puede decir que hubo momentos de tranquilidad: los músicos de Ratpenat, especialmente su vocalista, se aseguraron de transmitir toda su indecencia –como ellos presumen- al público: el atuendo provocativo del cantante, que iba desapareciendo conforme avanzaba el concierto, los saltos, tirarse por el suelo… toda una muestra de cómo cautivar al público. Nos quedamos con ganas de poder volver a verlos otra vez.

Finalmente, y para cerrar la noche, Rat-Zinger subieron al escenario. Los bilbaínos ya llevan casi 15 años tocando y tienen en su haber, con seis álbumes de estudio ya. Desde el primer momento demostraron que venían a dar guerra: No habrá piedad fue uno de los primeros temas en sonar, seguida de En la cámara de gas, de su último álbum hasta la fecha, Tengan Cuidado Ahí Fuera. Los bilbaínos hicieron gala de su sonido, crudo y directo. Su repertorio se compuso de temas de sus trabajos más populares, como Rock’n’Roll para Hijos de Perra, No habrá piedad para nadie Vol. 1 o su último álbum que ya hemos mencionado antes. Larga vida al infierno o ¿Tenéis speed?, versión del Ace of Spades y uno de sus temas más conocidos, tuvieron un amplio eco en el público. Si hemos de destacar otro elemento fundamental del concierto antes de acabar esta crónica es la numerosa asistencia, que en el último grupo abarrotaba el Cafè del Teatre y que certifican que el punk no ha muerto.
crónica by @acratacappont – @fuegobaile
photos by Genis Muniesa