Después de una dilatada experiencia organizando eventos de música electrónica con un formato propio muy bien definido y en el que podemos asegurar con toda tranquilidad que no tienen rival en España y posiblemente a estas alturas en toda Europa, la gente de Brunch da un paso adelante y se adentra en el formato festival propiamente dicho.

Así que desde estas líneas queremos agradecer el paso dado y felicitarlos por el resultado conseguido. Y es que seguro que no ha sido fácil adaptar la organización a un formato XXL tanto en duración, como en número de escenarios y llevarlo adelante sin ningún tipo de incidencia mínimamente relevante.

También nos gusta poner en valor el esfuerzo de la organización, al programar un escenario dedicado prácticamente por completo a los conciertos en directo y es que, a nivel de producción, la diferencia de esfuerzo en tamaño de escenario, logística, backline, etc que supone pasar de un DJ set a una actuación como la de Hot Chip, por poner un ejemplo, es considerable.
En cuanto a la distribución de los escenarios, todas las ubicaciones han funcionado francamente bien, permitiendo la circulación entre escenarios de forma ágil. Como pequeño apunte por nuestra parte, está bien que se construyan un par de grandes islas de baños en las zonas de paso, pero creemos que cada escenario, debe contar con un mínimo de baños en un su radio de acción más inmediato.

Entrando ya en materia musical, el primer punto a analizar ha sido la distribución por escenarios y es que se ha optado por una distribución estilística, con el escenario Rhythmik asociado al House, el Groovik al Techhouse, Iconik al Techno y el Hard, el escenario Harmonik orientado al Deep, Melodic and Progressive y finalmente el Euphorik donde hemos tenido los conciertos en directo.
Esta decisión, como todas tiene sus pros y sus contras, como ventaja principal concentra al público por afinidad estilística y permite disfrutar con pocos desplazamientos de todo el festival. Como desventaja, a última hora de cada jornada, se concentran en todos los escenarios los artistas con mayor tirón, haciendo difícil la elección.
Una posible solución a esto sería un sistema hibrido manteniendo 4 escenarios definidos por estilo musical y el escenario principal que albergase los conciertos de bandas y culminase con las sesiones de los dos dj de más renombre internacional, independientemente de su estilo.
Fotos escenarios Groovik y Rhythmik by @midamideta
Nuestra primera toma de contacto con el festival el viernes por la tarde, fue en el escenario Rhythmik con DJ Sandwich y casualidades de la vida también cerramos el festival con él, la madrugada de domingo a lunes en el After party de Nitsa Club.
Seguimos con la DJ danesa de ascendencia filipina Manda Moor con sus sesiones de House con toques Techno con mucho Groove, que ya consiguió congregar una cantidad importante de público en el escenario GrooviK.
Prácticamente, sin apenas respiro llegaba uno de los platos fuertes del festival y es que teníamos en cabina a todo un mito, Robert Hood miembro fundador, junto a Mike Banks y Jeff Mills, del sello Underground Resistance, en este caso acompañado de su hija Lyric en el proyecto de Gospel House Floorplan, una autentica ametralladora de temazos propios como “We Give Thee Honor”.



Llegaba el turno de otro ilustre veterano como Marco Carola, que continua imbatible en lo suyo, ese techno house trotón pero efectivo, cargado de percusiones rítmicas con querencias latinas y mediterráneas capaces de hacer mover el esqueleto a cualquier ser viviente.
Prácticamente a la misma hora, pero en la otra punta del recinto Hernan Cattaneo, impartía una masterclass de cómo hacer bailar a toda la pista de baile, sin usar fuegos artificiales, simplemente manteniendo la cadencia en los bpm y meciendo a su audiencia, en una rueda de sonidos profundos y melódicos.


Volviendo del escenario Harmonik aun tuvimos tiempo de pasar por el escenario Iconik para ver unos minutos a The Wizard aka Jeff Mills.


Eran las 23:00 y se acercaba otro de los momentos fuertes de la primera jornada del festival y es que entraban en escena nada más y nada menos que Hot Chip, figuras claves en el hermanamiento entre el indie pop de los 2000 y la electrónica de baile.




A partir de aquí, era prácticamente imposible decidirse por una opción sin sacrificar otras piezas del mismo calibre y es que teníamos de forma simultánea, a los capos de Innervisions Ame y Dixon, a una de las musas globales del Techno como es Nina Kraviz y a Paul Kalkbrenner padre espiritual de toda una generación de nuevos seguidores de la música electrónica.
Pero como la experiencia es un grado y quien aquí os escribe, ha visto varias veces a cada uno de los anteriores, nos decantamos por el b2b súper enérgico de Octo Octa y Eris Drew y por terminar con uno de los dúos del momento ANOTR, autores de dos de los temazos de la temporada, como son “Relax my eyes” y “Vertigo”.




Y hasta aquí nuestra crónica de las impresiones que nos ha causado el festival y de las actuaciones de la primera jornada.
🖋 Xavi Doblas @midetos & 📷Carina Santiago @midamideta





